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lunes, 18 de enero de 2016

¿Por qué el Método Hoffmann se implanta en México?

El envejecimiento demográfico de México es una realidad que, día a día, requiere de esfuerzos públicos y privados para cubrir las necesidades y demandas de tantos y tantos seniors que, están deseosos de poder instaurar en su vida, rutinas de salud y bienestar que les ayuden a mantener su nivel de independencia y salud.

El Método Hoffmann ofrece respuesta y soluciones integrales a la actual sociedad mejicana, al envejecimiento rápido que está experimentando en los últimos años y, a su anhelo de poder equilibrar un gran número de adultos mayores con una sostenibilidad de su sistema.

La prevención, un pilar fundamental de la metodología, es un eje básico para poder vertebrar un envejecimiento saludable de la población mejicana.

México está envejeciendo a un ritmo exponencial y, siendo este hecho, fiel reflejo de la evolución de un país que, crece en diferentes esferas y, progresa en líneas de sanidad pública, consiguiendo resultados muy importantes pero, que nos enfrentan a retos complicados a los que,  Hoffmann World ofrece respuesta, teniendo aún por delante, unos años para poder innovar y trabajar.

Una característica muy específica del envejecimiento poblacional de México es la rapidez con el que este se está desarrollando ya que, según en el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en seis años, las personas mayores de 65 años representarán el 15% de la población, mientras que en 2010 solo representaban un 6%.

Los datos, son la mejor herramienta para poder valorar de forma objetiva y científica la evolución demográfica de una población.  Un dato  realmente impactante en el caso de México es la evolución en la esperanza de vida que, en apenas 50 años se ha incrementado en más de 20 años (esperanza de vida 1960: 57,07 años - esperanza de vida 2013: 79,77 años). 
Un dato muy relevante es también el puesto que México ocupa en el Índice Global de Envejecimiento 2015, en este caso se queda con el puesto 33, por encima de Tailandia y tras Polonia. 

Un gráfico muy interesante en el que, se sustenta la afirmación de que México envejece a gran velocidad y, de forma extraordinaria, es la distribución de la población por grandes grupos de edad, con una previsión realizada hasta el 2050, gracias al Consejo Nacional de Población.

Un dato muy interesante para analizar en profundidad el envejecimiento demográfico mexicano es el llamado índice de Envejecimiento que, se define como el número de personas envejecidas por cada 100 jóvenes. La manera exponencial en la que crece este índice a lo largo de los próximos 30 años, nos obliga a afrontar el envejecimiento activo de la población de manera eficiente y reglada.

En el año 2000, solo residían en México 6,9 millones de personas mayores de 60 años y, este dato aumentará hasta los 36,2 millones de adultos mayores en el año 2050, una cifra realmente impactante.

Este importante incremento que va a acontecer en México se desarrollará en un 72 % a partir del año 2020 por lo que, solo tenemos 5 años para poner los cimientos de una revolución que sí o sí sucederá.


La edad media de la sociedad mejicana pasará de los 27 años en el año 2000 a cerca de 43 años en el año 2050. 


David Roa Arbeteta.
Experto Profesional.

jueves, 11 de junio de 2015

Detección precoz Alzheimer

La palabra Alzheimer siempre generan miedo e incertidumbre a la hora de enfrentarse a ella y buscar soluciones  o tratamientos que puedan retardar su evolución o bien evitar un empeoramiento de los síntomas.

Una manera muy eficaz y adecuada de enfrentarse a estas patologías es hacerlo con un diagnóstico precoz de las mismas que,  en muchas ocasiones, debe ser atendiendo a los síntomas que la persona presenta  ya que, en ocasiones es la forma de manifestación más sencilla y rápida, aunque también alarmante.

Un principio básico es que existen muchos tipos de demencias y, cada una requerirá de un abordaje y tratamiento diferente, puesto que la causa que lo genera así lo es. Es importante tener claro a qué nos enfrentamos pero, por encima de un nombre, está la sintomatología que la persona presente y, que debe ser nuestra principal prioridad.

Abordar una demencia exige de un equipo multidisciplinar que pueda tratar a la persona desde la globalidad, puesto que este tipo de patologías afectan a todas las esferas del individuo: cognitiva, social, psicológica y física. Todas esas áreas de la persona deben ser tratadas por profesionales que, no solo conozcan a la persona de forma exhaustiva sino, los procesos clínicos que se generan tras la aparición de esta enfermedad.

Cuando aparece un diagnóstico de demencia es el momento de actuar e iniciar una serie de tratamientos especializados y cuidados asistenciales que, se complementen con la farmacología propia y necesaria para el tratamiento de estos síntomas. La suma de ambos tratamientos, siempre que se haga un seguimiento exhaustivo de la persona y, un abordaje personalizado, genera unos beneficios notables en la misma y un pronóstico más favorable en su evolución.

Igual que acudimos al médico para revisiones periódicas, sería recomendable que superada la barrera de los 55 años, nos sometiésemos a valoraciones cognitivas que puedan dilucidar si existe un inicio de deterioro cognitivo o, alguna otra patología que está enmascarando o potenciando este diagnóstico.
En muchas ocasiones una depresión relevante puede generar síntomas que se asemejen a  los causados por la demencia por lo que, solo un diagnóstico diferencial muy preciso es capaz de tomar las medidas exactas para un tratamiento eficaz.

El primer pilar básico para conseguir que una enfermedad degenerativa como es la demencia no progrese de forma rápida y exponencial es tener con detalle un diagnóstico preciso y exacto de la sintomatología del paciente y la causa de la misma, pudiendo desde el primer momento establecer el tratamiento que según sus necesidades requiera.

Otro punto básico para asegurarnos el éxito de un tratamiento de estas características es tener claro que nunca dos enfermedades con un mismo nombre se comportan de la misma forma en dos personas diferentes puesto que, no se puede aislar la patología de la historia anterior de la persona, de sus intereses, alfabetización y demás aspectos que forman parte de sus esferas vitales anteriormente descritas.

Por desgracia no existe aún una cura de las demencias ni una manera eficaz de asegurarnos la prevención de las mismas o la no aparición de estas pero, sí podemos reducir o minimizar el riesgo de aparición de una patología y, por supuesto tratar la misma de manera eficaz una vez dé la cara.

Como conclusión podemos afirmar que un elemento muy importante para valorar si un caso de Alzheimer o demencia tiene un pronóstico satisfactoria, es la precocidad con la que se realiza el diagnóstico y, la rapidez con la que se aplica el tratamiento rehabilitador. 

martes, 9 de junio de 2015

Aprender a envejecer con Hoffmann World

El pasado mes de noviembre conocimos el resultado del informe “Estado de la Población Mundial 2014” realizado por las Naciones Unidas y en el que, España aparecía en el primer puesto como país con la población más envejecida del mundo.

Sin duda este importante aumento en la esperanza de vida no hace sino ponernos frente a un reto que tenemos que afrontar con herramientas que garanticen la resolución del mismo. La sociedad cada día se encuentra más envejecida y, seguimos sin encontrar la manera de buscar un nuevo rol social a estos mayores que, aun estando en perfectas condiciones, se ven relegados de su vida laboral e incluso social en muchas ocasiones.

Desde Hoffmann World se propone una nueva manera de envejecer, preparándonos de manera anticipada para esos cambios que aparecen a medida que se cumplen años y en los cuales, debemos abandonar nuestra vida laboral y adaptarnos a las limitaciones que nuestro cuerpo o mente nos impone.

La solución a esta nueva situación social y demográfica pasa por la concienciación global ante los cambios que están ocurriendo, formar a las empresas y sus trabajadores en el envejecimiento dentro del ámbito laboral, buscar nuevas funciones a otorgar a los mayores tras la jubilación y, probablemente retrasar la edad de jubilación, permitiendo una mayor flexibilización en los últimos años de vida laboral.

Otro concepto muy importante y necesario es introducir la salud y el bienestar en el ámbito de la empresa, especialmente en aquellas cuya población activa sea senior o esté en edad previa a la jubilación. Se deben introducir rutinas de cuidado y bienestar personal y profesional desde edades precoces, alrededor de los 45 años ya que, todo lo que podamos trabajar y prevenir antes de los cambios a ocurrir, será un verdadero triunfo.

España presenta una población muy envejecida y aun así, no estamos preparados para una masa tan importante de personas que requieren de unos servicios sanitarios especializados y unos cuidados importantes. Desde Hoffmann World se propone la prevención como una herramienta fundamental para evitar tanto la aparición de enfermedades degenerativas, como evitar el coste en cuidados que dichas patologías presentan. Con la prevención conseguimos una serie de beneficios que, sin duda construyen  la mejor vía para que el envejecimiento poblacional sea satisfactorio y adecuado, minimizando el coste que supone la salud en senior y adultos mayores.

Nadie nos enseña a envejecer de forma satisfactoria ni hacerlo con las garantías suficientes para poder cubrir etapas vitales con la tranquilidad y serenidad necesaria. Hoffmann World pretende instaurarse en la etapa laboral de las personas y, acompañarles en todo el proceso de envejecimiento preparándoles para la jubilación, instaurar una nueva rutina, afrontar el envejecimiento y las patologías que surjan y, dar la asistencia y tratamientos necesarios cuando sea necesario.


Hoffmann World aporta soluciones e innovación a una sociedad envejecida que, necesita estar dotada de salud, bienestar y nuevos roles y funciones. En unos años tendremos problemas reales e inmediatos que, requerirán de esfuerzos ingentes para poder ser resueltos, mientras que si desde ya tomamos medidas sencillas que nos ayuden en el proceso de mejorar la calidad de vida del mayor y buscar soluciones sociales a la problemática que acarrea el envejecimiento, estaremos preparados para un futuro mejor y sin duda más sostenible.